Bienvenidos!!
Por fin me he armado de valor para contaros de manera general como va mi nuevo paso por un país extranjero. La inspiración me ha venido, como siempre, en la ducha; de ahí el título del post. Es algo que siempre me había pasado: Era en la ducha donde nacían mis reportajes en la carrera, los artículos de cultural o incluso las últimas entrevistas que he hecho este año. Es curioso, porque es el sitio donde más me concentro. O igual el único, como mínimo por iniciativa propia. Eso, y la insistencia de alguna persona importante, me han llevado a lanzarme a esta aventura.
Mi primer post es simplemente contaros como va mi primer mes en Francia. Para los que no lo sepáis estoy de nuevo por el mundo, en este caso en lengua francesa. Vivo en una ciudad que se llama Amiens, al norte de París, en la región de Picardie, conocida por sus grandes catedrales y quesos (prometo post informativo sobre la ciudad, para animaros a venir a visitarla). Estoy dentro de un programa de intercambio que se llama Eurodyssee, promocionado por la Generalitat Valenciana y el Fondo Social Europeo. Es un acuerdo entre algunas regiones de Europa para facilitar la movilidad entre jóvenes trabajadores. La estancia en el país de acogida consiste en un curso de un mes de la lengua del país donde vas y luego una estancia que varia entre los cinco y siete meses trabajando allí en algo relacionado con tus estudios. En mi caso voy a trabajar en una asociación llamada “La Concorida” que se encarga de organizar todos los campos de trabajo y voluntariados de Francia, aunque yo me centraré en la región de Picardie. Del trabajo ya os detallaré más la semana que viene porque todavía no he empezado.
Estoy viviendo en una residencia de jóvenes trabajadores, muy cerca de donde hago el curso de francés y más o menos en pleno centro. Tengo una habitación bastante grande con baño propio. Mi residencia era antiguamente un convento, con lo que la sala de ordenadores tiene una bonita vidriera de iglesia y el comedor unas ventanas interiores con ramos de flores como de cementerio, que dejan ver claramente la capilla de la Iglesia que un DIA hubo allí. Vamos, que en mi cuarto vivió una monja no hace demasiado, y como dice una amiga, seguro que hay algún niño enterrado en el patio interior. Pero vamos, tampoco voy a entrar a investigar que se esconde bajo el suelo del recinto.
Vivir aquí tiene sus puntos positivos y negativos. Los positivos son que nunca estoy sola, que comparto cocina y comedor con muchos otros y que me siento más segura que viviendo sola en un estudio. En Francia tienen un sistema de vivienda diferente al nuestro. Ellos no acostumbran a compartir piso como en España, sobretodo entre estudiantes. Prefieren vivir solos en estudios, que son habitaciones de menos de 30 metros cuadrados donde además de la cama, mesa y sillas, hay una pequeña cocina y una pila. Con lo que se pueden hacer la cena directamente desde la cama. Algo que a mi no me va para nada. Yo prefiero tener mi cuarto y a parte, una cocina.
Los puntos negativos son que el frigorífico esta en mi cuarto, y cada vez he de bajar tres pisos (la cocina esta en el sótano) con la comida que me voy a preparar, y SIEMPRE se me olvida algo, con los que hago mas de tres viajes cada comida al cuarto a coger lo que se me ha olvidado. Os puedo jurar que la primera semana acababa con agujetas de tantas escaleras. Ahora ya lo voy llevando mejor. Otro punto negativo es mi vecino de enfrente, un bacala francés que se pasa el dia escuchando música electrónica a toda leche. Yo creo que debe tener una mesa de mezclas y practica. Por ahora solo me molesta a las horas de la siesta y por la tarde, pero como no paso demasiado tiempo en casa, me aguanto y punto.
El último punto negativo es Internet. Casi todos conocéis mis problemas con la conexión en casa. No tengo Internet accesible. Hay dos ordenadores en la residencia, pero son comunes y están solo abiertos cuando hay alguien allí trabajando, con los que fines de semana, horas de comida y a partir de las siete de la tarde, están cerrados, justo cuando yo podría conectarme. En donde hago el curso de francés hay uno más, pero somos ocho personas en clase sin Internet, y suele haber patadas por usar el ordenador cinco minutos. La semana que viene empiezo a trabajar y allí no hay problema, tengo Internet todo el dia, así que prometo manteneros informados de todo.
Antes de acabar deciros que ya tengo billete para volver a España. En dos semanas pasare allí el fin de semana, y también por mi cumple iré, el fin de semana de antes. Espero veros a algunos. Beaucoup des bissues pour tout le monde!! Courage avec le froid!!
(Alguien sabe pq se quedan los pàrrafos con diferentes tamanyos???)